La médica forense que examinó inicialmente el cuerpo del financista y delincuente sexual Jeffrey Epstein explicó por qué en un principio no concluyó de inmediato que su fallecimiento se trató de un suicidio, según documentos revelados recientemente.
Epstein fue hallado muerto el 10 de agosto de 2019 en una celda de una cárcel de Nueva York, semanas después de haber sido arrestado por cargos de tráfico sexual. Aunque las autoridades determinaron poco después que se había suicidado, el caso ha estado rodeado de dudas y teorías alternativas desde entonces.
De acuerdo con documentos obtenidos por Business Insider mediante solicitudes de transparencia relacionadas con los archivos del caso, la doctora Kristin Roman —forense que realizó la autopsia un día después de que el empresario fuera encontrado muerto— inicialmente evitó clasificar la causa del fallecimiento como suicidio.
Según el informe, en el certificado de defunción Roman no marcó las opciones de “homicidio” ni “suicidio”, sino que eligió la categoría de “estudios pendientes”. Posteriormente, la entonces jefa del servicio médico forense de la ciudad, Barbara Sampson, determinó oficialmente que la muerte fue un suicidio.
Años más tarde, Roman explicó a los investigadores que decidió esperar antes de establecer una conclusión definitiva para realizar un análisis más cuidadoso. Sin embargo, aseguró que finalmente llegó a la convicción de que Epstein murió por ahorcamiento.
“Si hubiera sido una persona menos conocida, alguien a quien nadie quisiera matar, probablemente habría concluido el mismo día de la autopsia que se había ahorcado”, señaló en una entrevista realizada en mayo de 2022, según una transcripción citada por Business Insider.
La forense indicó que antes de emitir un dictamen definitivo quería hablar con el agente que encontró el cuerpo y revisar personalmente la celda, pero afirmó que no se le permitió entrevistar a funcionarios penitenciarios ni inspeccionar el lugar.
Roman añadió que esas limitaciones no cambiaron su conclusión final de que se trató de un suicidio.
A casi siete años de la muerte de Epstein, continúan circulando teorías que sostienen que pudo haber sido asesinado. Entre quienes apoyan esa hipótesis se encuentra el patólogo forense Michael Baden, contratado por la familia del empresario, quien ha afirmado que las lesiones observadas serían más compatibles con un homicidio.
Las revelaciones también surgen pocos meses después de que Ghislaine Maxwell, excolaboradora de Epstein y actualmente condenada a 20 años de prisión por su participación en la red de tráfico sexual, declarara ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos que no cree que el financista se haya suicidado.
Los documentos también mencionan que diversas figuras públicas aparecen en los archivos vinculados a Epstein. Entre ellas está el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No obstante, aparecer en dichos registros no implica haber cometido un delito, y Trump no ha sido acusado de ningún crimen relacionado con la investigación.
