La crisis humanitaria en Líbano se ha intensificado a raíz del conflicto en Medio Oriente. Dos agencias de la Organización de las Naciones Unidas informaron este martes que los ataques israelíes han provocado la muerte de al menos 84 niños y el desplazamiento de más de 667 mil personas, mientras la vida cotidiana de la población se ve gravemente alterada en todo el país.
El país quedó envuelto en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán después de que el grupo armado libanés Hezbollah, aliado de Teherán, lanzara cohetes y drones contra territorio israelí. Como respuesta, Israel inició bombardeos intensos en diferentes zonas de Líbano.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta ahora 486 personas han muerto y mil 313 han resultado heridas, entre ellas 259 menores de edad.
El representante de la OMS en Líbano, Abdinasir Abubakar, advirtió sobre el impacto del conflicto en la población infantil.
“En apenas siete días de enfrentamientos ya hemos visto cómo casi 100 niños han perdido la vida”, señaló.
El funcionario explicó que una de las causas del elevado número de víctimas infantiles es que muchos ataques ocurren en zonas urbanas densamente pobladas, especialmente en Beirut. Según indicó, los bombardeos israelíes —que Israel afirma dirigir contra infraestructuras de Hezbollah— están poniendo en riesgo a la población civil.
El desplazamiento interno también ha aumentado de forma acelerada. La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó que el ritmo actual de desplazados supera incluso al registrado durante la guerra entre Hezbollah e Israel de 2023-2024.
En ese conflicto previo, alrededor de 886 mil personas fueron desplazadas dentro de Líbano, mientras que decenas de miles de israelíes tuvieron que abandonar comunidades del norte cercanas a la frontera.
El fuerte incremento de desplazamientos en los últimos días se debe principalmente a las órdenes de evacuación masivas emitidas por el ejército israelí, que afectan tanto al sur de Líbano como a los suburbios densamente poblados del sur de Beirut.
Funcionarios de derechos humanos de la ONU advirtieron que estas medidas generan serias preocupaciones en términos de derecho internacional humanitario.
La OMS también alertó que el sistema de salud libanés está bajo “una presión extraordinaria” debido al aumento de víctimas. Actualmente, cinco hospitales han dejado de operar, cuatro presentan daños parciales y 43 centros de atención primaria han cerrado, la mayoría ubicados en el sur del país, una zona que ha sido evacuada en gran parte.
