El auge del mercado de rentas vacacionales en México
Según un análisis que abarca más de 150 millones de registros de reservaciones, el mercado de rentas vacacionales en México logró superar los cinco mil millones de dólares en ventas anuales durante 2025. Este crecimiento ha transformado el perfil del anfitrión promedio, que ya no corresponde a personas que alquilan una habitación ocasionalmente. “El propietario promedio tiene más de dos unidades y cada una registra cerca de dos rentas al mes. En promedio, un propietario puede ingresar alrededor de un millón de pesos al año”, explicó Madrid.
Desafíos para la industria hotelera
El gremio hotelero ha expresado su preocupación por lo que considera una competencia desigual frente a las plataformas de hospedaje. Los hoteles están sujetos a una serie de regulaciones fiscales, laborales y de protección civil, las cuales muchas rentas vacacionales evaden. Actualmente, la industria hotelera en México genera más de 456 mil empleos formales registrados ante el IMSS, mientras que los servicios asociados a plataformas como Airbnb carecen en gran medida de seguridad social para sus trabajadores.
Los hoteleros también advierten que la expansión descontrolada de las rentas vacacionales está ejerciendo presión sobre el mercado de vivienda en ciudades turísticas y zonas urbanas. “Cada vez vemos más edificios que se venden para ser operados en plataformas. Esto desplaza vivienda residencial y genera conflictos entre quienes viven permanentemente en esos inmuebles y los huéspedes temporales”, agregó Paoli.
Preocupaciones de seguridad para los huéspedes
Otro aspecto crítico señalado por los expertos es la falta de controles de seguridad en estas plataformas. Esto podría facilitar delitos graves como la trata de personas o la explotación sexual. “En un hotel, hay supervisión, empleados y registros. En un departamento aislado que opera al margen de controles, es mucho más difícil detectar situaciones ilegales”, apuntó Madrid.
La regulación en el ámbito internacional
A nivel global, la tendencia no es hacia la desregulación, sino hacia la implementación de controles más estrictos sobre las plataformas de hospedaje. Ciudades como Barcelona, Nueva York y Lisboa han tomado medidas significativas. Por ejemplo, en Barcelona se prevé eliminar las licencias de alquiler turístico en departamentos para 2028.
Los hoteleros sostienen que no buscan igualar las obligaciones de las rentas vacacionales con las de los hoteles, sino establecer reglas básicas que devuelvan la racionalidad al mercado. “No pedimos que se regule igual que un hotel, pero sí reglas mínimas que ayuden a la convivencia”, manifestó Paoli.
Resistencia a la regulación
Paoli señala que muchas de estas empresas buscan expandirse sin límites, impulsadas por la lógica bursátil de las acciones de crecimiento. Esta dinámica genera una resistencia hacia cualquier regulación que limite su expansión. “El enemigo número uno de ese crecimiento ilimitado es la regulación y los planes de desarrollo urbano. Por eso vemos una resistencia permanente a cumplir las reglas”, concluyó.
El representante del gremio subrayó que las plataformas saben cómo cumplir con la regulación, ya que lo hacen en otros países. “Si no están reguladas en México no es porque no sepan cómo hacerlo, es porque no quieren hacerlo”, enfatizó.
