La Agencia Internacional de Energía (AIE) sugirió a los países integrantes del G7 utilizar sus reservas estratégicas de crudo como respuesta al deterioro reciente del mercado petrolero. No obstante, hasta el lunes las principales economías del grupo aún no habían alcanzado un acuerdo para aplicar esta medida.
Durante un encuentro con los ministros de energía del G7, el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, advirtió sobre el empeoramiento de las condiciones en los mercados de petróleo en los últimos días, situación que se ha intensificado por la escalada del conflicto armado en Medio Oriente.
El funcionario explicó que este deterioro está relacionado con dificultades en el tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz y con una reducción considerable en la producción de crudo, factores que representan riesgos cada vez mayores para la estabilidad del mercado energético.
Propuesta de usar reservas estratégicas
Ante este panorama, la AIE planteó la posibilidad de activar las reservas de petróleo de emergencia que poseen los países miembros. Sin embargo, los integrantes del G7 señalaron el lunes que todavía no consideran necesario aplicar esta medida, ya que por ahora no observan una escasez inmediata en el suministro mundial de crudo.
En un posicionamiento, Birol indicó que los países afiliados a la AIE cuentan actualmente con más de mil 200 millones de barriles de reservas públicas de petróleo de emergencia. A esa cifra se suman otros 600 millones de barriles almacenados por la industria, mantenidos como parte de obligaciones impuestas por los gobiernos.
Antecedente reciente
En días recientes, el organismo explicó que estas reservas funcionan como una especie de “colchón” para enfrentar crisis energéticas. Este mecanismo ya fue utilizado en 2022 tras la invasión de Rusia a Ucrania, evento que provocó una fuerte disrupción en los mercados energéticos globales.
La discusión ocurre después de que el precio del petróleo registrara un fuerte aumento. El viernes pasado el crudo superó los 90 dólares por barril, mientras que al inicio de esta semana llegó a colocarse por encima de los 120 dólares, aunque posteriormente retrocedió.
Finalmente, la AIE informó que mantiene comunicación constante con ministros de energía de los principales países productores y consumidores del mundo con el objetivo de evaluar la evolución del mercado y coordinar posibles acciones frente a la situación actual.
