Después de haber alcanzado niveles cercanos a los 120 dólares por barril, el precio internacional del petróleo registró una caída superior al 10 por ciento en las primeras operaciones del martes en los mercados asiáticos.
El retroceso se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que la guerra con Irán podría terminar pronto, y tras el anuncio del Grupo de los Siete (G7) de poner a disposición reservas estratégicas de crudo para enfrentar posibles problemas de suministro derivados de las tensiones en Medio Oriente.
El mercado petrolero también se ha visto afectado por complicaciones logísticas relacionadas con el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos. En este contexto, el petróleo registró descensos y cerró con resultados mixtos durante la jornada del lunes en los mercados de América del Norte.
Durante las primeras operaciones en Asia, el crudo WTI registró una baja de 10.50 por ciento, cotizando en 85.12 dólares por barril, mientras que el Brent perdió 10.39 por ciento, ubicándose en 88.74 dólares por barril.
La volatilidad del mercado ha sido elevada, con momentos en los que ambas referencias llegaron a registrar pérdidas cercanas a 9.6 por ciento en promedio.
Por su parte, la mezcla mexicana de exportación concluyó la jornada en 88.96 dólares por barril, en medio de las fuertes fluctuaciones del mercado energético internacional.
Todo esto ocurre mientras sectores de élite en Irán sostienen que serán ellos quienes determinen el “final de la guerra”. Los Guardianes de la Revolución Islámica afirmaron además que sus misiles son ahora “más potentes que al inicio del conflicto”.
La incertidumbre ha elevado la volatilidad en los mercados financieros globales, ya que persisten dudas sobre cómo se resolverá el conflicto y cuánto tiempo tomará restablecer la normalidad en la región.
En medio de este escenario, algunos metales preciosos registraron importantes avances. La plata subió 6.31 por ciento, alcanzando 89.82 dólares por onza, mientras que el oro avanzó 1.62 por ciento, situándose en 5 mil 186.79 dólares por onza.
Los mercados bursátiles asiáticos, por su parte, mostraron un comportamiento positivo. El índice Nikkei 225 de Japón avanzó 3.19 por ciento, el Kospi de Corea del Sur subió 7.88 por ciento, y el Hang Seng de Hong Kong ganó 1.48 por ciento.
En contraste, los futuros de Wall Street apuntaban a una apertura negativa para la sesión del martes.
En el mercado cambiario, el índice DXY, que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocedía 0.40 por ciento, para ubicarse en 98.785 puntos.
A pesar de la debilidad del dólar, el peso mexicano registró presiones y se depreció 0.35 por ciento, cotizando en 17.6624 unidades por dólar.
La cautela entre los inversionistas continúa predominando. Irán ha advertido que planea imponer “deberes de seguridad” a petroleros y buques comerciales de países aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, lo que podría afectar el transporte de hidrocarburos.
De acuerdo con una fuente iraní, el estrecho de Ormuz permanece cerrado, pese a que el presidente estadounidense sostiene que continúa abierto. La misma fuente aseguró que el país mantiene influencia sobre el mercado energético mundial.
“Tenemos en nuestras manos el control del precio global del petróleo y Estados Unidos tendrá que esperar mucho tiempo para que nuestras acciones regulen el mercado”, afirmó la fuente, quien agregó que Irán continuará enfrentando a Washington hasta que Trump declare la derrota.
