La Popularidad del Jate Paceño
Gilberto Santisteban Flores explica que el jate paceño se ha convertido en un platillo clásico y apreciado por su facilidad de preparación. “Es esencial para después de terminar cualquier actividad, si estás viendo la tele, si te acabas de levantar, o si simplemente no quieres cocinar. Por eso es tan típico; es algo fácil y rápido de hacer, además el sabor está garantizado”, comenta.
Innovaciones en el Menú
Con el tiempo, la demanda de los clientes ha llevado a Santisteban a experimentar con nuevos ingredientes. “A lo largo de los años, hemos ido agregando más elementos hasta transformarlo en un ‘jate especial’. La gente pide cosas como pepperoni, así que introdujimos el ‘pizza jate’ y el ‘chori jate’. Realmente valoro las opiniones de los clientes; si me lo piden dos veces, lo considero un hecho”, señala.
Desafíos Económicos
Sin embargo, los tiempos son difíciles para mantener este platillo emblemático. Santisteban menciona que uno de los mayores retos es el aumento de precios de los insumos. “Un ejemplo claro: la caja de tomate costaba 300 pesos, y hoy, en el mercado, cuesta 900. La mayonesa, la salchicha, el tomate y la cebolla están exorbitantes. No puedo creer que el precio del tomate sea comparable al de la carne”, explica.
Causas del Aumento de Precios
El comerciante es consciente de los factores que han llevado a esta inflación en los precios de los insumos, como los conflictos de violencia en Sinaloa, que han impactado el costo del tomate. “Entiendo que hay fenómenos que afectan la disponibilidad y el precio de los productos; sin embargo, para comerciantes como yo, es evidente que no se puede aumentar el precio del jate cada vez que surgen problemas económicos. Esto afecta directamente al cliente y puede poner en riesgo el negocio”, advierte.
El Impacto en los Negocios
Por su parte, Renzo Vázquez, otro comerciante del área, también expresa su preocupación ante la escalada de precios. “El mayor reto es que los insumos siguen subiendo de manera alarmante; cuando aumenta el costo de la gasolina, el flete también se dispara, y es algo que jamás había visto en esta magnitud”, declara.
El futuro del jate paceño es incierto, pero la pasión de comerciantes como Santisteban y Vázquez por preservar este platillo emblemático de la gastronomía local no se debilita. Con cada desafío económico, su compromiso por ofrecer un producto de calidad y atender las demandas de sus clientes continúa siendo una prioridad.
