Miles de mujeres provenientes de distintas entidades del país salieron ayer a las calles para exigir a las autoridades que se detenga la violencia de género, los feminicidios, las desapariciones, los abusos sexuales, la violencia vicaria y la impunidad hacia los agresores. Asimismo, reclamaron que se avance en la despenalización del aborto en los estados donde aún no se ha aprobado. Las movilizaciones registraron incidentes en nueve estados y dejaron al menos 15 personas detenidas.
Una de las marchas más numerosas durante el 8 de marzo se llevó a cabo en Cuernavaca, Morelos. Allí, miles de mujeres, vestidas con prendas negras y moradas, recorrieron las calles para protestar contra el gobierno estatal encabezado por la morenista Margarita González, a quien reclamaron por los asesinatos de dos estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos ocurridos el 2 y el 5 de marzo.
Con el dolor aún reciente, la indignación se hizo evidente. Integrantes del llamado bloque negro, junto con compañeros de Kimberly y Karol, arrojaron bombas molotov contra la fachada del palacio de gobierno.
También se registraron daños en sucursales bancarias, cafeterías, restaurantes, el monumento a la Madre y el Hijo en la zona de El Calvario, así como en el antiguo edificio del Congreso local.
En Oaxaca, las manifestantes fueron dispersadas por policías estatales equipados con material antimotín. Durante estos hechos se reportaron tres detenidos, y el Frente Popular Revolucionario denunció que una joven arrestada se encuentra desaparecida.
En Campeche, la marcha reunió a más de tres mil personas en la capital del estado. Durante la protesta fueron detenidas al menos 11 personas y dos agentes policiales resultaron heridas con quemaduras. En el Centro de Justicia para las Mujeres se realizaron pintas, se rompieron cristales y se colocó una manta con la frase “Gobierno ilegítimo”.
En la ciudad de Querétaro se registró un incidente cuando un hombre que llevaba una cámara fotográfica y un pañuelo morado en el cuello pateó en el rostro a una participante después de que ésta lo confrontara. El agresor escapó con dirección al barrio de San Francisquito.
Por otra parte, en Xalapa, Veracruz, mujeres que participaban en la movilización del 8M se enfrentaron con policías que resguardaban el palacio de gobierno con el objetivo de evitar que las manifestantes realizaran pintas en el edificio.
Choques durante las protestas en el Estado de México
En Toluca, integrantes del bloque negro utilizaron un extintor para rociar a las policías que custodiaban la entrada principal del edificio del Ejecutivo estatal. Las agentes respondieron lanzando gas lacrimógeno y utilizaron sus escudos para protegerse de los objetos que les arrojaban.
En Guanajuato, algunas participantes del bloque negro incendiaron las puertas de las presidencias municipales de León e Irapuato y realizaron pintas en la catedral de León. En Celaya, por su parte, las manifestantes expulsaron de la marcha a la diputada local de Morena, Martha Moreno.
En Puebla, colectivos de madres buscadoras se concentraron en el zócalo para exigir la localización de sus familiares desaparecidos.
Mientras tanto, en Tlaxcala, un hombre que asistió a la marcha junto a su pareja —con las manos atadas, el torso descubierto y la frase “Me callo para que ellas hablen” escrita en la espalda— fue confrontado por otra mujer que lo señaló como deudor alimentario. Tras el señalamiento, fue obligado a abandonar la manifestación.
